El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) instituyó el "Día del Caballo Peruano de Paso", cuya celebración se desarrollará el tercer domingo del mes de abril de cada año.
La Resolución Ministerial publicada en el diario oficial El Peruano señala que "el caballo peruano de paso es un ejemplar reconocido mundialmente por sus características singulares y especiales", por lo cual mediante decreto ley se le declaró como raza caballar propia del Perú.
En tal sentido, y recogiendo las solicitudes e iniciativas de los productores y gremios, y a propuesta de la Comisión Nacional de Productos Bandera (Coproba), se vio por conveniente instituir a nivel nacional, dentro del mes de abril, el "Día del Caballo Peruano de Paso".
La referida norma lleva las firmas del presidente Ollanta Humala y la del ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva.
sábado, 4 de mayo de 2013
jueves, 25 de abril de 2013
MINCETUR Se reconoció públicamente al Caballo Peruano de Paso como producto bandera
Dentro del marco del LXVIII Concurso Nacional de Caballos Peruano de Paso que se realizó en el campo de exhibición de Mamacona, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo - MINCETUR- reconoció públicamente al Caballo Peruano de Paso como nuevo producto bandera.
En este sentido, el ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva Martinot, señaló que el Caballo Peruano de Paso constituye una raza equina oriunda de nuestro país y por lo tanto está protegida por la legislación nacional, sumándose a los otros 9 productos bandera tales como el algodón, los camélidos, la cerámica de Chulucanas, la maca, la lúcuma, los espárragos, la gastronomía, el pisco y la platería.
Asimismo, resaltó que el Caballo Peruano de Paso es un ícono de nuestra peruanidad, símbolo de elegancia, belleza y suavidad que se distingue de otras razas. “Este equino rescata lo más selecto de los caballos que llegaron al Perú, capaz de danzar al son de los bailes del Perú, con ese paso lateral, es una obra de arte que se admira al andar”, dijo Silva.
El titular del MINCETUR recordó que hace aproximadamente 25 años el Caballo Peruano de Paso era prácticamente desconocido fuera del Perú. En la actualidad, esta raza se ha exportado a Europa, Australia y el Lejano Oriente.
De esta manera, añadió que el Caballo Peruano de Paso posee un alto potencial de comercialización (exportación e importación) de ejemplares equinos, lo cual se da dentro de su propia naturaleza de "producto exclusivo" que no es de consumo masivo, respondiendo a intereses específicos (criadores y/o coleccionistas), pero contando con un potencial comercial muy importante dentro de su naturaleza colectora de imagen/país e imagen/producto que representa el Caballo Peruano de Paso.
Con la suma del Caballo Peruano de Paso a nuestros productos bandera se espera el inicio de una fase de promoción y protección de dichos productos tanto a nivel nacional como internacional, cuyo formato de presentación en los mercados internacionales considera presentaciones complementarias entre todos los productos bandera asociados a la peruanidad.
Como se recuerda, la Comisión Nacional de Productos Bandera - COPROBA - aprobó y ratificó respectivamente la denominación de producto bandera para el Caballo Peruano de Paso en el 2012, por tratarse de un producto de reconocida calidad, preferido por el mercado externo y de notable desarrollo en su producción y gestión en el Perú.
En este sentido, el ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva Martinot, señaló que el Caballo Peruano de Paso constituye una raza equina oriunda de nuestro país y por lo tanto está protegida por la legislación nacional, sumándose a los otros 9 productos bandera tales como el algodón, los camélidos, la cerámica de Chulucanas, la maca, la lúcuma, los espárragos, la gastronomía, el pisco y la platería.
Asimismo, resaltó que el Caballo Peruano de Paso es un ícono de nuestra peruanidad, símbolo de elegancia, belleza y suavidad que se distingue de otras razas. “Este equino rescata lo más selecto de los caballos que llegaron al Perú, capaz de danzar al son de los bailes del Perú, con ese paso lateral, es una obra de arte que se admira al andar”, dijo Silva.
El titular del MINCETUR recordó que hace aproximadamente 25 años el Caballo Peruano de Paso era prácticamente desconocido fuera del Perú. En la actualidad, esta raza se ha exportado a Europa, Australia y el Lejano Oriente.
De esta manera, añadió que el Caballo Peruano de Paso posee un alto potencial de comercialización (exportación e importación) de ejemplares equinos, lo cual se da dentro de su propia naturaleza de "producto exclusivo" que no es de consumo masivo, respondiendo a intereses específicos (criadores y/o coleccionistas), pero contando con un potencial comercial muy importante dentro de su naturaleza colectora de imagen/país e imagen/producto que representa el Caballo Peruano de Paso.
Con la suma del Caballo Peruano de Paso a nuestros productos bandera se espera el inicio de una fase de promoción y protección de dichos productos tanto a nivel nacional como internacional, cuyo formato de presentación en los mercados internacionales considera presentaciones complementarias entre todos los productos bandera asociados a la peruanidad.
Como se recuerda, la Comisión Nacional de Productos Bandera - COPROBA - aprobó y ratificó respectivamente la denominación de producto bandera para el Caballo Peruano de Paso en el 2012, por tratarse de un producto de reconocida calidad, preferido por el mercado externo y de notable desarrollo en su producción y gestión en el Perú.
lunes, 15 de abril de 2013
Concurso de caballo peruano de paso en Pachacámac
Con la participación de 800 ejemplares, ayer se inició el LXVIII Concurso Nacional Oficial del Caballo Peruano de Paso, en las instalaciones del campo de exhibiciones de Mamacona-Pachacámac.
“La realización del concurso del caballo peruano de paso nos permite reafirmar los sentimientos de peruanidad y orgullo”, afirmó el gerente general de la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso”, Luciano Boggio Lavaggi.
Por su parte, el alcalde de Pachacámac, Hugo Ramos Lescano, informó que su comuna distinguirá a la Asociación de Criadores y Propietarios del Caballo Peruano de Paso con la Medalla Cívica de la Ciudad, en mérito a su destacada presencia histórico-cultural, tanto en nuestro medio como en el extranjero.
El caballo peruano de paso es una raza equina, descendiente de los caballos introducidos durante la Conquista y los primeros tiempos de la Colonia.
Los asistentes también podrán disfrutar de un ambiente recreativo, cultural y gastronómico en las instalaciones de Mamacona.
“La realización del concurso del caballo peruano de paso nos permite reafirmar los sentimientos de peruanidad y orgullo”, afirmó el gerente general de la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso”, Luciano Boggio Lavaggi.
Por su parte, el alcalde de Pachacámac, Hugo Ramos Lescano, informó que su comuna distinguirá a la Asociación de Criadores y Propietarios del Caballo Peruano de Paso con la Medalla Cívica de la Ciudad, en mérito a su destacada presencia histórico-cultural, tanto en nuestro medio como en el extranjero.
El caballo peruano de paso es una raza equina, descendiente de los caballos introducidos durante la Conquista y los primeros tiempos de la Colonia.
Los asistentes también podrán disfrutar de un ambiente recreativo, cultural y gastronómico en las instalaciones de Mamacona.
jueves, 7 de junio de 2012
El Caballo Peruano al Inicio del Virreinato
por: Andrés Sanchez Alayo
La relativa estabilización del Virreinato, a partir de 1554, permitió el florecimiento de las ciudades y la normalización de las rutas terrestres para viajeros y comerciantes. El caballo y la mula fueron entonces los medios de transporte que ayudaron a la forja del Perú hispano-indígena, raíz y cimiento de la futura nación independiente. No lo fueron ni los carruajes ni las carretas, por la difícil geografía de los arenales costeños y las abruptas pendientes de la sierra. En efecto, a lomo de estas bestias se trasladaron las autoridades de la monarquía para ejercer sus funciones de gobierno, los sacerdotes se aplicaron a la evangelización y la extirpación de idolatrías, los comerciantes y mineros al cuidado de sus empresas y los terratenientes al control de sus dominios agrarios.
La riqueza concentrada en las principales urbes coloniales, y en particular en Lima, hizo que en ellas se mantuvieran las mejores cuadras de caballos, cuya fama recogen los historiadores Garcilaso Inca de la Vega y el jesuita Joseph de Acosta, así como el carmelita Antonio Vásquez de Espinoza, el cual pondera como los mejores caballos del Virreinato del Perú, los criados en Luya de Chachapoyas. Estos especímenes cumplieron además una función de entretenimiento y ejercicio de la nobleza española y criolla en las grandes fiestas religiosas, en las celebraciones por la coronación de los reyes, en los cortejos fúnebres por el fallecimiento de aquellos o de los príncipes de la Casa Real, en los juegos de cañas, sortijas y alcancías, así como en las corridas de toros que inauguró Francisco Pizarro al alancear reses bravas en la Plaza Mayor de Lima.
Andrés Sanchez Alayo
Tomado de: El Caballo de Paso Peruano. Pro Educación. 1,999
jueves, 24 de mayo de 2012
La Originalidad del Caballo de Paso Peruano
por: Andrés Sanchez Alayo
“El noble caballo peruano es de contextura más fina que la raza andaluza de la cual desciende. Es de tamaño mediano, rara vez mide más de 14 puños de alto, algo corto, con un torax fuerte, pecho ancho. piernas finas, menudillo delgado, un cuello corto y fuerte, cabeza relativamente grande, orejas pequeñas en punta y mirada fogosa”
Juan Jacobo von Tschudi, 1842.
De acuerdo con el testimonio de este viajero suizo, del propio Antonio Raimondi, y de muchos otros, el caballo peruano de paso fue desarrollándose a lo largo de los siglos XVII y XVIII, pero recién en el XIX habría fijado definitivamente las características que lo han convertido en un ejemplar único de su tipo a nivel mundial. Se le considera único porque el propio caballo andaluz, del cual desciende, perdió sus características originales y adquirió otras, debido a sucesivos cruces en la Península. Las diferencias se iniciaron en la época de Carlos V, cuando se cruzaron caballos españoles con alemanes y daneses, provocando cambios profundos en las características de los caballos hispánicos hasta fines del siglo XVIII.
El caballo de paso americano y el del Perú tienen profundas diferencias con el caballo andaluz, de tal forma que el de nuestro continente, gracias a su ascendencia y al adiestramiento recibido a lo largo de medio milenio, ha adquirido características únicas y hermosas que lo han convertido en el más bello de los equinos.
Andrés Sanchez Alayo
lunes, 14 de mayo de 2012
El Caballo de Paso y el Paisaje Peruano
por: Andrés Sanchez Alayo
El ilustrado historiador jesuita Joseph de Acosta, destaca que en el Perú “no sólo se habían multiplicado extraordinariamente los caballos, sino que eran tan buenos como los de España”. Igual opinión sustentaba el Inca Garcilaso, a quien le extrañaba “que no se llevaran del Perú a España en los barcos que traían mercadería a América y regresaban allá vacíos”
Los caballos que se difundieron por el continente se adaptaron a muy diferentes climas y condiciones geográficas. Es admirable la manera en que os caballos peruanos de paso han vencido los retos geográficos que han debido encarar, como el de los arenales de la costa, el escabroso terreno de los valles y quebradas interandinos e, inclusive, las alturas que lindan con las frígidas regiones de la puna.
El desarrollo en condiciones tan difíciles, llevó al gran conocedor peruano don Carlos Luna de la Fuente a determinar la existencia de tres tipos de caballos de paso y dos subtipos: el costeño, el costeño adaptado a la altura, y el andino. De este último se derivan dos subtipos: el morochuco y el chumbivilcano.
Hay quienes aseveran que fue en los arenales de la costa norte en donde se forjó el especial modo de andas del caballo peruano de paso, ya que la carencia de forraje y las enormes distancias desérticas -en particular en los arenales de Sechura y Olmos- hicieron que los jinetes viajeros exigieran constancia y suavidad de el andar sobre suelo blando y bajo un sol abrasador.
A ello hay que agregar que el relativo aislamiento del Perú durante el virreinato y la primera época de la república, por su posición geográfica en la costa occidental de América del Sur, facilitó la forja de un ejemplar especial, expuesto a escasos cruces, al que se podía formar sin los cambios e intervenciones del Estado. Estas sí influyeron, en cambio , en las transformaciones genéticas de los caballos andaluces, ya que los cruces se rigieron por disposiciones reales durante más de cuatro siglos.
El resultado fue un excelente regalo de la naturaleza, una raza de excepcional belleza y garbo: El Caballo de Paso Peruano.
Andrés Sanchez Alayo
lunes, 30 de abril de 2012
LA LLEGADA DE LOS PRIMEROS CABALLOS AL PERU
La hueste de ciento setenta hombres de Francisco Pizarro, que capturó al inca Atahualpa en noviembre de 1532, trajo consigo a sesenta y dos caballos que fueron los originarios fundadores de la especie en el Perú. Se supone que éstos provenían de los criaderos de Nicaragua, a donde llegaron gran cantidad de caballos en el segundo viaje de Colón en 1493.
A estos sesenta y dos caballos de Pizarro, se sumaron las ochenta y cuatro bestias que trajo Diego de Almagro luego de la prisión del Inca y los de Hernando de Soto, quien vino de Nicaragua y de quien Garcilaso de la Vega diría que era un gran jinete. Hay que recordarlo en el aquel episodio según el cual De Soto, enviado por Pizarro a entrevistarse con el Inca Atahualpa en las afueras de Cajamarca, hizo alarde de su excepcionales habilidades como jinete: para exhibir ante la corte del Inca su dominio de la cabalgadura, emprendió un rápido galope que terminó frenando en seco, a breve espacio de los guerreros incas. Se dice que Atahualpa ordenó ejecutar a aquellos que retrocedieron ante la embestida. Este hecho evidencia la agilidad y nervio del corcel, el dominio del jinete y el pavor que el extraño animal inspiró a los aborígenes.
Por último, en 1534 llegó a Quito, Pedro de Alvarado, gobernador de Guatemala, al mando de quinientos hombres con doscientos cincuenta caballos.
Todo ello hizo que en tres años llegaran al Perú varios centenares de caballos que fueron decisivos para el dominio definitivo del Tahuantisuyo por parte de los españoles. Estos animales enfrentaron la resistencia indígena -el cerco del Cusco que impuso Manco Inca entre 1536 y 1537-, y fueron los progenitores de los primeros caballos nacidos en tierras peruanas.
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